Una casa que cuenta nuestra historia

El cumpleaños del fuego es una novela del escritor y ensayista cubano Francisco López Sacha. La tercera edición del texto fue presentada en el marco de la 32 edición de la Feria Internacional del Libro de La Habana. El libro del narrador granmese salió bajo el sello de Ediciones Orto.

«Es un libro, no solo manzanillero, sino también de la Sierra Maestra, del mundo agrario que tiene que ver con la región. Al mismo tiempo, es la vida de una pareja de campesinos durante uno 25 años, desde 1940 hasta finales 1960», declaró López Sacha.

El autor explicó que se trata de la historia de una casa, quien es el personaje principal. Sin embargo, es de un bohío que tiene connotaciones humanas, porque medita, piensa y habla con sus propios medios, el guano, el color del día, el reflejo del sol y otros elementos de la naturaleza. A través de ese bohío está pasando la historia de Cuba.

«Esta casa vive procesos de transformación, inicialmente es el hogar de una familia campesina, que será ocupada por el Ejército Rebelde y también por las tropas batistianas, más tarde será una casa sola que únicamente puede dialogar con las estrellas, porque los dueños huyeron a causa de la guerra. Pero la metamorfosis del bohío continúa, se convierte en escuela, para posteriormente ser un centro de reunión de las organizaciones políticas y sociales de la Revolución en esa zona, y finalmente va a sufrir los azotes de un elemento que la persigue desde el origen mismo de la casa, el fuego. El fuego quema la casa, pero no la destruye», relató López Sacha.

La tesis de Sacha en esta novela pasa necesariamente por un elemento sin vida, una casa que, según él, utilizó para dejar claro que el enemigo consume, pero no destruye, es un acto profundo de liberación. El fuego, aparentemente, libera a la casa de su condición terrena y la envía a pernoctar a las constelaciones, vive en la memoria de los que estuvieron en ella.

«Me preocupó siempre el mundo del campesino cubano y el porqué del su apoyo a la Revolución desde el primer momento. Fue una manera de reflejar esa tradición de lucha campesina, por tanto estamos hablando de una novela histórica», comentó el también profesor de arte Francisco López Sacha.

El autor defin su obra no como realismo mágico, sino como realismo insólito, mediante el cual encontró la forma para contar la lucha revolucionaria de la Sierra Maestra. Es decir, una manera indirecta, no a través de testigos o personajes, sino a través de algo que está fijo, que permanece, pero por el que pasa toda la historia.

 

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Óscar Cruz, poeta de Ediciones Santiago