Rusia en las letras cubanas: una huella indeleble
6 septiembre, 2026 por
Yamilka Álvarez Ramos (ACN)
| Sin comentarios aún

   A Cuba y Rusia, país invitado de honor a la 34 Feria Internacional del Libro FILHCUBA 2026, los unen históricos lazos que trascienden lo político, lo cual se evidencia en una profunda huella cultural y de la literatura clásica rusa en el imaginario de la isla antillana.

   Sobre el tema disertaron profesores de la Universidad de Guantánamo, como parte del programa profesional del mayor evento de las letras en Cuba.

   «Grandes escritores como Alexander Pushkin, Fiodor Dostoyevski, León Tolstói, Antón Chéjov, entre otros, constituyen uno de los focos más influyentes de la historia cultural de occidente, y su capacidad para explorar la conciencia humana, la moral, la historia, la religión y las contradicciones sociales trascendieron las fronteras nacionales», expuso Liudmila Feoktistova, profesora de la cátedra de Ruso, del centro de altos estudios.

   Indicó la especialista que, en Cuba, esa influencia se manifestó primero de manera indirecta y selectiva a través de traducciones francesas y españolas y luego, tras el triunfo revolucionario de 1959, mediante una política cultural sistemática de traducción, edición y enseñanza que convirtió a los clásicos rusos en referentes cotidianos para escritores, artistas, dando lugar a una proyección universal de la literatura rusa y su recepción productiva en la cultura cubana.

   «Lo que fue en principio un conocimiento restringido a las élites y un acercamiento a comienzos del siglo XX a la literatura rusa, a partir de 1959 dio un salto cualitativo y cuantitativo. La alianza política y cultural con la Unión Soviética propició un flujo masivo de libros, traducciones y especialistas.

   «Editoriales cubanas como Arte y Literatura, y otras asociadas al Instituto Cubano del Libro, publicaron títulos de Pushkin, Dostoyevski, Tolstói, Chéjov y Gorki, a menudo en ediciones económicas y de amplia circulación», refirió Feoktistova.

   Significó que colecciones como la Biblioteca del Pueblo, pusieron al alcance de los lectores cubanos novelas y cuentos rusos en tiradas masivas: Crimen y Castigo; Ana Karenina; La Guerra y la paz; Padres e hijos; La madre, de Gorki; los Cuentos, de Chéjov, que se convirtieron en lecturas habituales en escuelas, bibliotecas y hogares.

   La labor de traductores y editores cubanos fue fundamental y aunque muchas traducciones provenían de la Unión Soviética, se hicieron versiones propias y se organizaron coloquios y publicaciones críticas; la revista Casa de las Américas dedicó artículos y ensayos a la literatura rusa y al pensamiento crítico soviético, en particular, el formalismo ruso y la obra de Mijaíl Bajtín entró con fuerza en los estudios literarios cubanos.

   Expuso que el investigador y traductor Desiderio Navarro, a través de su revista Criterios, difundió las ideas de otros estudiosos antillanos y dejó una huella profunda en la crítica cubana y latinoamericana, y en la narrativa nacional.

   «La influencia de los clásicos rusos se manifestó de diferentes maneras: Alejo Carpentier, uno de los grandes novelistas cubanos del siglo XX, valoró a Tolstói en su capacidad de fusionar historia y ficción en murales narrativos como La Guerra y la paz, y esta elección de novela histórica total está presente en obras suyas como El siglo de las luces o La consagración de la primavera.

   «Autores contemporáneos como Leonardo Padura y su tetralogía de las estaciones, muestran una influencia de Dostoyevski y Chéjov», abundó.

   Remarcó que las artes escénicas, la música, la danza, evidencian también la influencia rusa, pero en el caso específico de las letras, adquirió rasgos propios de una recepción inicialmente elitista e indirecta y luego pasó a una difusión masiva y sistemática que puso a los clásicos rusos al alcance de amplios sectores de la población.

   Ese acervo, coincidieron los panelistas, fue incorporado, reelaborado y convertido en parte del imaginario cubano y demostró que los grandes clásicos, cuando son leídos en contextos diversos, generan nuevas formas de comprensión del mundo.

Identificarse dejar un comentario