La pretensión de un ángel

El volumen El que va con la luz, del escritor cubano Francisco López Sacha fue presentado en la Sala José Lezama Lima, dentro del marco de la Feria Internacional del Libro de La Habana. La obra constituye un acercamiento al terreno de la sexualidad.

Esta obra parte del descubrimiento fortuito por el ángel Zabet del vínculo carnal entre un hombre y una mujer. La novela toma escenarios como el Edén e incorpora elementos propios de la cotidianidad nacional para enriquecer los predios de la mitología, lo cual determina las significativas cargas estéticas en lo narrado, refiere Norge Céspedes.

El que va con la luz contaba ya con una primera edición en formato digital por Cubaliteraria y en la 32 Feria arriba una esperada reedición en papel por Ediciones Matanzas. La tirada, en esta ocasión, cuenta con un breve pero certero prólogo del escritor Senel Paz. «Sacha enuncia Senel―, al modo de los poetas que se dedican a la novela, ha derivado en un estilo narrativo en que la pintura y la música se imponen ante la fábula».

López Sacha atribuye una connotación particular a la edición de Norge Céspedes, la cual califica como «brillante». Relató que ese trabajo de corrección salvó zonas del texto e hizo más transparente el sentido intrínseco de la obra al lector.

Sacha aseguró que El que va con la luz es esencialmente una novela contra el poder. Su acto de tomar un fenómeno bíblico pretende redireccionar la mirada del lector hacia una parábola del mundo contemporáneo.

 



Durante el evento trajo a colación la interrogante principal de su ficción: ¿Quién vencerá en la pugna entre el poder y el derecho al placer? «Al final adelantó el escritor quién vence es la vida».

«Tanto esta novela de solo ochenta páginas como la que ahora escribo son atravesadas por un problema que me ha obsesionado siempre y es la preeminencia de la vida por sobre todo los conflictos terrenales. Siendo la convicción vital del ser humano más importante que los criterios e ideologías de cualquier origen», apunta Sacha.

En la obra también implementa nociones acerca del campo de la física, lo que se aprecia en la capacidad del ángel de moverse a dos tiempos en el mismo momento, emulando la naturaleza de las partículas elementales, indica Sacha. «La pretensión del ángel es tan fuerte que viaja con los fotones y es capaz de estar en varios espacios a la vez», agrega.

El relato coexiste como la suma de muchos otros elementos. El ángel Zabet rebasa el universo bíblico y vive la experiencia del descubrimiento del sexo en una aldea del mundo hebreo. Su odisea acaba revelándonos la fuerza del deseo, del amor, el sexo y el placer. Quizás debido a esta conjunción de saberes y sensaciones que reúne la obra, el escritor la considera «uno de sus textos favoritos».

La banda sonora que vertebra este volumen se encuentra signada por la canción «This Boy» de The Beatles. La melodía fluye en el interior de la novela y evoca el amor inconcluso. Cinco años tardó el escritor en pensarse esta obra que traduce al imaginario de la actualidad las ficciones de las culturas que nutren el mundo occidental.

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Letras Cubanas, de lujo en la Feria del Libro