Para Rubén Rodríguez González, Premio Iberoamericano de Cuento Julio Cortázar 2024, la escritura constituye una fuente de inmensa alegría; la historia, en cambio, suele ser un territorio de sufrimiento, según expresó durante la 34 Feria Internacional del Libro FILHCUBA 2026 en Holguín, dedicada en esta ocasión a su obra.
Escribir no siempre es fácil, afirmó el narrador, pues el proceso depende tanto de la felicidad como de la capacidad de afrontar las adversidades, y exige cierto distanciamiento entre quien narra, un espectador que lo presencia todo, y los sucesos que recrea, sean de índole sentimental o técnica.
Durante el espacio Con olor a tinta, conducido por la escritora y poeta Lourdes González Herrero en la sede de Ediciones Holguín, el también Premio Alejo Carpentier 2019 compartió su amor por el oficio, su acercamiento inicial a las letras y el significado de los lauros obtenidos a lo largo de su carrera.
Lector empedernido desde la niñez, Rodríguez González recuerda haber disfrutado, antes de cumplir 12 años de edad, de obras como La Odisea y Dafnis y Cloe, momento a partir del cual valoró los libros como objetos preciados, tanto por su belleza material como por los universos que resguardan entre sus páginas.
Tras estudiar periodismo en la Universidad de Oriente, llegó al semanario ¡Ahora!, donde los conocimientos adquiridos durante la carrera, entre ellos las técnicas narrativas, y años de práctica en el oficio, dieron lugar a sus primeras incursiones creativas hasta encontrar el impulso necesario para presentar su primera obra a concurso.
Al referirse al primer galardón de su trayectoria, el Premio Celestino de Cuento, ganado en 1999 por Flora y el ángel, señaló que aquel reconocimiento significó más que un estímulo: fue una validación esencial con la que creyó en sí mismo y sus capacidades, pues todavía no se consideraba un buen escritor.
No sería hasta la publicación de El garrancho de Garabulla, en 2004, cuando la creación literaria se convirtió en una profesión paralela a su labor como periodista, columnista y editor del periódico y de la revista cultural Ámbito, con exploraciones en la literatura infantil, el cuento y la novela, que se extiende a más de 15 títulos publicados.
Sobre el homenaje recibido en la actual fiesta del libro, expresó su gratitud por el reconocimiento y el estímulo que implica dedicarse a lo que ama, y aseguró encontrarse en ese estado de euforia que acompaña a los momentos de epifanía creativa, mientras avanza en una nueva historia.
La 34 Feria Internacional del Libro FILHCUBA 2026 en Holguín celebra también el 40 aniversario de Ediciones Holguín e incluye espacios teóricos y presentaciones con propuestas de narrativa, poesía y divulgación científico-técnica, entre otros géneros.