Juan Eduardo Bernal Echemendía: El libro anima los mejores esfuerzos y voluntades

Juan Eduardo Bernal Echemendía ―o, sencillamente, Juanelo― apenas necesita presentación; intelectual de estatura nacional y verbo afiladísimo, martiano ferviente, conocedor como pocos de las genuinas tradiciones de Sancti Spíritus y, a la vez, dueño de una gracia sin par, este hombre es hoy una de las personalidades imprescindibles de la cultura espirituana.

Su constante labor como escritor, investigador y promotor conllevaron a que el Comité organizador de la 32 Feria del Libro en esta región central le dedicara la cita, un agasajo que ha recibido con alegría y mucho respeto.

Yo me siento muy reconocido, sobre todo, por mi pueblo y esto del evento es algo inesperado pero que se agradece, aseveró quien desde el día 13 de marzo acapara las miradas en paneles, conversatorios, homenajes.

Dos pilares esenciales sustentan la enjundiosa obra de Juanelo: su defensa de la identidad del espirituano y José Martí, un pensador al que convida a regresar siempre.

La identidad se reconoce en la identificación de un supuesto alter ego o con otra persona, subrayó, es el intercambio con otras identidades y este territorio es muy rico en eso, en expresiones de la cultura, de individuos, por lo que todo va conformando una estructura de la actuación pública, social.

Recibir todo ese abanico de saberes por haber nacido aquí y enriquecerlo con las experiencias de otras personas han nutrido, simplemente, un compromiso con la ciudad, apuntó el autor de textos esenciales en el imaginario colectivo como Gente que la calle conoció.


Y Martí es lo supremo, apuntó, no es una compañía, es un compañero exigente porque cuando lo conoces, a cada minuto, te está llamando a hacer cosas, a rectificar; yo invito siempre, en primer lugar, a que lean al Apóstol y, luego, a que nunca renuncien a los ideales pues son esenciales para sostener un programa de vida.

Interrogado sobre la decisión de mantener la Feria del Libro, aún en el difícil escenario que atraviesa Cuba, Juanelo manifestó que el texto es una persistencia, un compañero también y es algo que nadie puede borrar nunca.

Hoy hay diversas plataformas y soportes para acercarse a los diversos volúmenes, pero todos están orientados a no perderlos y si este evento existe como voluntad política del país es porque el libro anima los mejores esfuerzos y voluntades.

Resaltó, además, que la feria se incorporó como un acto inevitablemente tradicional en el pensamiento y la vida cultural del cubano y, pese a las limitaciones económicas o a la disminución de publicaciones y ejemplares, es recibida con mucha alegría puesto que pudo no suceder, pero está, reiteró.

Hasta el día 17, instituciones y espacios abiertos de la ciudad del Yayabo sirven de escenario para el mayor evento de las letras impresas, un encuentro que en Sancti Spíritus pone a disposición del público un variado programa literario y unos 120 títulos y más de 34 mil 150 ejemplares.

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Manifestaciones del arte presentes en Feria del Libro en Ciego de Ávila