Guido López-Gavilán, maestro siempre

El texto La dirección orquestal sinfónica, su expresión en Cuba, primera aproximación realizada en Cuba acerca de la mágica, misteriosa y compleja profesión de la Dirección Orquestal Sinfónica, llega a la 32 Feria Internacional del Libro de La Habana bajo el sello de Aurelia Ediciones y de su autor, el maestro Guido López-Gavilán, Premio Nacional de Música.

En palabras de la musicóloga Miriam Escudero, este libro de uno de los más destacados directores sinfónicos de la mayor de las Antillas contempla un patrimonio inmaterial y pone en papel el pensamiento y las vivencias de su creador.

La mayor virtud del libro, radica, según Escudero, en la posibilidad de transmitir conocimientos a las jóvenes generaciones, sobre todo a aquellas que se dedican a cultivar el arte de la música.

Su publicación nos permite remontarnos a otros momentos históricos en los cuales se editaban textos dedicados a la enseñanza musical, añadió.




Reúne una genealogía en el tiempo del maestro Guido y su proyección en el presente, que es, en resumen, su memoria histórica compartida con los lectores, dijo Escudero.

López-Gavilán, autor de La dirección orquestal sinfónica, su expresión en Cuba, se refirió a sus estudios de Dirección Coral en el país caribeño, bajo la tutela del maestro Manuel Ochoa, y se graduó de Dirección orquestal en el Conservatorio Tchaikovsky, de Moscú, Rusia, con grandes pedagogos.

El libro es una realización de mis ideas y sentimientos, pues cuando uno decide dirigir una orquesta es porque tiene algo que decir y transmitir al público, con la misión de que se identifiquen con cada pieza creada por los músicos, expresó.

A nuestras manos llegan partituras en blanco y negro, llenas de notas musicales, y nos corresponde decodificar el misterio que el autor original plasmó en su obra, destacó López-Gavilán.

Este descollante director orquestal señaló entre sus alumnos más brillantes a Daiana García, a cargo de la Orquesta de Cámara de La Habana, y a Enrique Pérez Mesa, quien lidera la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba.

García apuntó en el prólogo del volumen que en sus páginas se logra «un balance armonioso entre lo teórico y lo práctico, lo subjetivo y lo concreto, lo emocional y lo gestual, de lo que debe nutrirse un director de orquesta».

Para esta artista, que tuvo el privilegio de ser su alumna, la pieza literaria «marca una cumbre en la esencia pedagógica que siempre ha acompañado a Guido López-Gavilán».

La publicación en suelo antillano de la obra La dirección orquestal sinfónica, su expresión en Cuba contó con el trabajo conjunto de la Cooperación Suiza para el Desarrollo y el Fondo de Arte Joven.

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