Elizabeth Díaz y un decálogo de cómo ser editor

En el Salón Profesional del Libro, en el contexto de la Feria Internacional del Libro de La Habana, se desarrolló un conversatorio acerca de las tendencias actuales en la edición de obras traducidas. El tema, impartido por Elizabeth Díaz, abrió la sesión vespertina de la jornada.

Díaz, Premio Nacional de Edición 2018, aseguró que el panorama de las tendencias de edición a nivel mundial es muy amplio y además es un tema indisolublemente ligado al papel del editor en la actualidad.

Explicó que existen muchos agentes que influyen en la producción del libro: el editor, en sus varios papeles como gestor, lector, promotor y creador de notas al pie de página; el diseñador y su función de maquetador; el impresor que debe proteger el producto material; luego el distribuidor y el librero, que es aquel que mantiene el contacto más estrecho con el lector-comprador. Para llegar finalmente al lector, el depositario final del sentido de un libro.

La edición en papel sigue teniendo preponderancia en nuestro siglo; pero hoy muchas editoriales equiparan su producción material a la de libros electrónicos o incluso se dedican exclusivamente a la edición digital. Esto determina que los editores deban adquirir nuevas competencias ante este fenómeno, anota Díaz.

Díaz creó durante su ponencia una especie de decálogo oral acerca de cuáles son las responsabilidades que recaen sobre esa labor. Explicó que los editores, en su tarea de promotores, deberán acceder a las posibilidades que ofrece el mundo virtual, mostrarse, hacerse presentes e influir así en la adquisición del libro. El hecho de conocer las tendencias y utilizar la minería de datos debe tener más relevancia en las decisiones editoriales.

Se expusieron gráficas que ilustran dónde suele el lector comprar sus libros y Díaz reveló que cada vez es más frecuente en las páginas web de las editoriales la división entre el libro físico y sus diversos formatos digitales. Además, la ponente se adentró en el fenómeno de las autoediciones.

En el caso del diseño, las cubiertas siguen siendo un elemento esencial para atraer al público y definir el sello editorial, intervino la editora. Hoy se destaca en el mundo el trabajo con las tipografías y utiliza como piedras angulares la legibilidad y la modernidad.

Estas nuevas composiciones estéticas y técnicas de diseño pueden provocar también defectos en el producto. «Acabo de editar un libro de pintura abstracta, y en su versión final se cometió el error de perder un fragmento de la imagen», confesó Díaz.

Los nuevos modelos de edición y producción han cambiado el universo literario. Hoy los libros están para mostrarse en páginas web como en las vidrieras de las librerías.

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