El patrimonio musical cubano tiene olor a página recién impresa

En el Museo Nacional de la Música se presentaron dos textos imprescindibles: A divertirse en el piano, una maravilla de la literatura infantil y Música de cámara. Cuba, siglo XIX (libro primero), volumen que ofrece 18 composiciones para pequeño formato, acompañadas de un análisis crítico desde la mirada especializada de sus autores, José Raúl López y Miriam Escudero

Este viernes el Proyecto Música Cubana concluyó sus actividades en el marco de la Feria Internacional del Libro de La Habana. La jornada estuvo colmada de diversas presentaciones, de interés para un amplio público: desde los más pequeños de casa hasta músicos, especialistas e investigadores.

El CIDMUC presentó el libro A divertirse en el piano, de las autoras Martha Esther Esquenazi e Hindira Consuelo Mastrapa Leyva. Esta maravilla de la literatura infantil y musical ya está disponible en la plataforma Sandunga y es un verdadero regalo para que los pequeños se acerquen al instrumento a partir de las rondas y los juegos.

Desde sus experiencias como músicos y maestras, las autoras hacen un recorrido por lecciones para un solo dedo hasta lecciones a cuatro manos, lo que permite la participación de otros miembros de la familia en el proceso de aprendizaje de los niños.

Al final del libro aparecen las letras íntegras de las rondas, cantos de cunas y todas las otras canciones que fueron transcritas y llevadas al piano. De seguro este material servirá para acompañar a grandes y chicos en el apasionante mundo de la educación musical.

 

Música de Cámara del siglo XIX

En este cierre de lujo, el Museo Nacional de la Música recibió la donación de una partitura de la autoría de Antonio Raffelín (1796-1882), quien pudiera ser el compositor cubano más antiguo del que se conserve una partitura impresa. La Dra. Miriam Escudero hizo la entrega del valioso documento a la directora Sonia Pérez Cassola, gesto que fue posible gracias a la colaboración del Dr. José Raúl López.

Precisamente José Raúl López y Miriam Escudero son los autores de un valiosísimo libro titulado Música de cámara. Cuba, siglo XIX (libro primero) que también se presentó este viernes en el Museo. Según se explica en sus páginas:

«Se compilan, por vez primera, obras para pequeño formato de siete autores cubanos o residentes en Cuba: Antonio Raffelin, Laureano Fuentes Matons, Nicolás Ruiz Espadero, José Comellas, Joseph Van der Gucht, José Manuel Jiménez y Cecilia Arizti. Se trata de 18 piezas compuestas durante el siglo XIX, que han sido estudiadas y transcritas en edición crítica por el pianista Dr. José Raúl López, profesor de Florida International University.

»Se complementa el presente estudio con la caracterización de los documentos —impresos y manuscritos inéditos— y su proceso de preservación desde la visión patrimonialista de la Dra. Miriam Escudero, quien ha estado a cargo de esta cuidada edición junto a la Dra. María Antonia Virgili.

»Se han privilegiado obras para pequeño formato a dúo, trío y cuarteto. La mayoría tiene como protagonista al piano, que comparte roles indistintamente, con la lauta, el clarinete, el violín, la viola y el violonchelo, siendo predominante el par: violín y teclado. También se incluyen un trío y un cuarteto para instrumentos solos».

Durante la presentación, las especialistas del Gabinete de Patrimonio Musical Cubano Esteban Salas, comentaron que este material es el primero de tres volúmenes: el segundo también estará dedicado a la música de cámara y el tercero versará sobre las composiciones para piano.

Miriam Escudero remarcó la importancia de esfuerzos como estos, que contribuyen a preservar la memoria musical cubana y a darle nueva vida, fuera del marco de los fondos y archivos.

«Los ejemplares disponibles se entregarán a las instituciones para que estas composiciones que formaron parte de lo que sucedía en salones y espacios de socialización más privados en el siglo XIX en Cuba, vuelvan a ser tocadas por nuestros músicos de hoy, si no logramos que suene esta música otra vez, todo este esfuerzo habrá sido en vano. Puede que libros como el que presentamos hoy no sean rentables, pero el rescate del patrimonio es una necesidad urgente y por eso vale la pena invertir dinero y esfuerzo en este empeño», declaró la directora del Gabinete de Patrimonio Musical Esteban Salas.

Escudero agradeció a las instituciones que colaboraron en la materialización de este proyecto: la Universidad de Valladolid, España; el Museo Nacional de la Música, el Centro de Investigación y Desarrollo de la Música Cubana (CIDMUC) y el Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana.

En esta ocasión también se presentó el más reciente número de la revista El Sincopado Habanero, del Gabinete de Patrimonio Musical Esteban Salas que contiene artículos relacionados con las obras para formato de cámara de Carlo Borbolla, el Conservatorio Municipal de Música y su valor patrimonial, el Festival Mozart Habana y una entrevista llena de sabores a Pierpaolo Polzonetti, investigador italiano que ha acuñado el término de la gastromusicología.

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