Dinosaurio: 15 años apostando por la brevedad
En la ceremonia de premiación de la nueva edición de los Premios Dinosaurio, el jurado estuvo compuesto por Rafael de Águila, Susana Haug y Alberto Marrero. El evento XXV se desarrolló en la Sala Nicolás Guillén de La Cabaña en el contexto de la Feria Internacional del Libro de La Habana.
El concurso, que apuesta por la brevedad, surge a partir de un homenaje al cuento del escritor Augusto Monterroso. El relato breve como género se cultiva mucho por los escritores, aunque es un ejercicio difícil, de contención, explicó la escritora Dazra Novak
De entre las 67 obras que se presentaron al concurso, el jurado deliberó otorgar cuatro menciones y un premio. En el acta, leída por el escritor Erick Mota, se enumeraron las menciones: «Vibrato» de Karla Flores; «El pequeño Hans», de Ana Dalia Junco Ronquillo; «Si no te viene nadie a despedir», de Noel Pérez Garcia e «Insomnios 4 a.m.» de Luis Pérez de Castro.
El galardón se concedió al minicuento «Perfeccionista» de Israel Domínguez Pérez «por su grado de concisión y connotación, logrado dentro de una extrema economía de lenguaje, apoyándose en la ironía». 
El ganador expresó: «gracias al jurado por confiar en mi texto. En 1997 conocí a Monterroso en Matanzas y encontré a un escritor deslumbrado con el sello editorial de Ediciones Vigía. Cuando le hicieron el homenaje en Matanzas no pudo decir palabra, se echó a llorar». Karla Flores y Luis Pérez de Castro también leyeron ante el auditorio sus obras.
Dazra Novak concluyó con una invitación a continuar apostando por esos: « textos tan breves que lo pueden tomar por asalto a usted en cualquier momento».
«Cada edición del premio es una experiencia diferente, son autores distintos. Es también curioso como escritores de renombre continúan apostando por el concurso. En esta edición ganó un poeta reconocido, el cual se confiesa sorprendido porque la narrativa no es lo fundamental de su trabajo. La idea es que este galardón no es solo un premio para principiantes o aspirantes a escribir», agregó.
Israel Domínguez confesó: «En realidad ese minicuento salió de momento, sin pensarlo mucho. Tiene un punto de contacto en mis propias vivencias. Un cuento es una experiencia antes de ser contado. Por mucho tiempo estuve acechado por el perfeccionismo. Obsesionarse con la perfección no ayuda a la evolución espiritual y puede destruir la creación».
Karla Flores explicó que «Vibrato» es la demostración de que en el arte y para la creación artística todo lo que le acontezca al autor, las experiencias vividas, sean de sufrimiento, dolor o miedo pueden ser canalizadas y transformadas en una prosa que comunique y ayude a otras personas.

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