Artemisa tiene Feria del Libro y de las artes plásticas

La Feria del Libro también resultó ambiente propicio para informar los premios de la Beca de creación Fundación de la ciudad de Artemisa e inaugurar una exposición fotográfica de Jesús Gastell, durante una ceremonia en la sede territorial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac).

El jurado, que integraron Nieves Cárdenas López, Maikel José Rodríguez Calviño y Pedro Fonte González, analizó una decena de proyectos de obras literarias dirigidos al público infantil y juvenil, procedentes de siete provincias, declaró Fonte a la ACN.

De entre ellos, sobresalió «La vaca sin sombra», del camagüeyano Maikel Sardaña Pérez, que recibió el premio por lo interesante y sugerente del texto, bien fundamentado y escrito, pensado para el disfrute del lector, agregó.

Sin pretender una lección de ética, el autor apuesta por fomentar valores en los niños, a la par que los divertirá, subrayó.

Asimismo, el jurado otorgó mención a Lázaro Alfonso Díaz Cala, de La Habana, por su proyecto «Dime, espejo mágico».


Estas becas constituyen un estímulo, al brindar la oportunidad y garantía económica a un escritor para que pueda dedicarse a realizar su obra y presentarla a una editorial, aunque esta luego decida publicarla o no, comentó Juan Carlos Muñoz Alfonso, presidente de la Uneac en el territorio.

Con esta beca se pretende colocar a Artemisa en el ámbito nacional, en tanto promueve la literatura entre sus creadores, si bien en los últimos años los ganadores no han sido de esta tierra, lo cual a la vez brinda una imagen de seriedad y honestidad sobre el jurado, sostuvo.

La propia sede de la Uneac acogió una exposición de Jesús Gastell Soto, titulada «Light Light Gray» en referencia a un cartucho específico que usan las impresoras de fotografía, según explicó el artista.

Aunque en las fotos aparezcan las famosas cataratas del Niágara, no son una referencia al lugar, sino al proceso mediante el cual surgieron esas piezas, a la percepción de habitar un plano de grisuras, medianías y estancamiento intelectual que pretendía superar, añadió.

¿Quién no leyó la «Oda al Niágara», de Heredia, y quedó poseído por ese referente? Pero el interés de Gastell Soto es contar cómo se conduce la luz, moverse justo entre el negro y el blanco y compartir su experiencia individual, transitar por el ensanchamiento de una imagen en una obra diferente, argumentó.

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Brasil y Ceiba del Agua en Feria del Libro artemiseña